
Aún parece ayer cuando le descubrí en los Juegos de 2008, aquel campeonato de remontadas, sufrimiento, y robos arbitrales. Aún no era la friki del baloncesto que soy ahora y no seguía al Madrid (ah, los viejos y buenos tiempos...), pero sí a la selección, y aquel año el centro de todas las miradas era aquel niño de sonrisa pícara e ingenua, largas pestañas y que combinaba una dulce timidez cuando hablaba con al prensa con un tremendo descaro y fantasía en sus jugadas.
Fue mi primer amor baloncestístico, uno de los primeros chicos que despertaron mis hormonas adolescentes. Poco a poco, fui leyendo más de él: que jugaba en un equipo pequeño desde muy jovencito, que era casi anticulé, que la NBA le esperaba... Por supuesto, también empecé a oír las primeras burlas sobre Ricky, especialmente sobre su apéndice nasal, de gente con muy malafollá. Pegué una foto de Ricky en mi libreta, que se acabó transformando en zombi o algo así (3º y sus momentos surrealistas).
Aquel primer año, seguí al Joventut bastante de cerca y me emocioné cuando le eliminamos y se fue casi llorando, ovacionado por la afición madridista, en el que parecía su último partido en España.

Salté de la cama el día siguiente al draft para ver cuál era su destino (qué dramático suena xD) y me empecé a ilusionar con los rumores que le situaban en el Madrid... me imagino que ya sabéis que no se cumplieron, y así mi ídolo se convirtió en mi enemigo. ¬¬

A pesar de que nuestro amor ya estaba condenado (snifsnif), fui a verle, y después de gritarle de todo durante las dos horas de partido(sirvió de muy poco xD), viví uno de los momentos más vergonzosos de mi vida: un ser tan inteligente, admirable y guay como yo gritándole y tirándole besos a un niñato culé (lo segundo es peor que lo primero, of course)... para que se riera y pasara de mí y de la otra fan chiflada que me acompañaba (y de nuestras madres, imaginad la escena). Creo que le asustamos bastante...
Y ahora, se va muy lejos, a Minnesota, un lugar "donde hace mucho frío y la gente es muy amable", según él, cuyos partidos no retransmiten gratis ni a horas normales, a convivir y pegarse con gente que habla inglés (igual me equivoco y es un erudito en idiomas, pero tiene una pinta de no pasar del jauaryu...), a que le critiquen los americanos y a que las americanas se enamoren de él.
Y ya sé que va a cumplir 21 años, que no es un niño, pero parece que fue ayer cuando me enamoré por primera vez de un crío que jugaba en el Joventut e iba al instituto...
Si no fuera porque tu me aguantas con mis paranoias fantasiosas esto te lo comentaba tu novio :P Buena entrada, no voy a entrar en valoraciones subjetivas de este "chaval". Sólo le deseo buena suerte, vale, tampoco.
ResponderEliminarUn besazo.
"En Minessota hace mucho frío y la gente es muy amable" Me parece fascinante que la gente siempre hable del tiempo y del nivel de majosidad de la gente cuando va a un lugar nuevo xDDDDDDD
ResponderEliminarAl margen de esta soberana gilipollez, solo puedo decir que no sabría de la existencia de este muchacho de no ser por ti, pero como es del Barça, tampoco me esmero por recordarle =P
¡Un beso!
Muy buen blog! te acabo de responder en el mío, espero que te guste :D!
ResponderEliminarRespeto a la noticia, me parece muy interesante. Como gran fan que soy del Barcelona, el fichaje de Ricky me encantó. Lástima de su última campaña tan irregular. Espero que en Minesota le den los minutos y los galones que merece.
Por cierto, Ricky no me parece un tío tan guapo como lo pintas xD! (opinión masculina :D jajaja)
1 abrazo!
Te agrego como seguidor :D! espero que tu hagas lo propio ;)!
ResponderEliminarSaludos!