viernes, 29 de abril de 2011

Por qué el Madrid debe ganar la Final Four de Barcelona

Por Llull. Por las remontadas heroicas que nos ha regalado, por esos momentos en los que parece capaz de cualquier cosa que se proponga. Por su bendita locura. Por su manera de poner en pie a una cancha entera al grito de: ¡LLULL, LLULL, LLULL!

Por Sergio. Porque lo ha pasado mal, pero él sabe que sólo necesita sonreír para hacer magia.

Por Charly. Porque lo hace casi todo bien y se pone el equipo a la espalda casi sin que se note. Por su cara de niño bueno y su chulería de jugador marrullero.

Por Tomic. Porque, tras toda esa ternura y esa achuchabilidad, está creciendo un guerrero. Porque lo tiene todo para triunfar y sólo le falta creérselo un poco.

Por Nikola. Por su sonrisa de ángel. Por sus triples milagrosos lanzados con la frialdad de un veterano cuando a los demás se les encoge la muñeca. Porque él es la estrella emergente de Europa, y no ha salido del Joventut, del Barça, del Estu o de un equipo griego. Ha salido del Madrid. Y es español.

Porque el futuro es de todos ellos. Y el futuro empieza este viernes.

Por Felipe. Porque, a pesar de sus dos metros casi pelados, es el más grande. Porque lleva siete años luchando por estos colores, dando su garra, su coraje, su corazón, sus huevos, su carácter, y se merece vivir algo así.

Por Prigioni. Porque más sabe el diablo por viejo que por diablo. Porque, después de tantos años, se merece que a la quinta vaya la vencida. Y para que se fastidien en Vitoria.

Por Fischer. Por esos mates animales y esos tapones acojonantes. Para que el Maccabi se acuerde de a quién dejó ir.

Por Vidal y por Begic. Porque tiene que ser duro no jugar, y se merecen disfrutar de un momento así.

Por Tucker. Porque muchos le hemos criticado (yo la primera), y estaré encantada si me cierra la boca silenciando al Palau con triples.

Por Velickovic. Porque nunca es tarde, y él sólo tiene 24 años. Porque las oportunidades van pasando, y no habrá muchas más como esta.

Por Lele Molin. Porque ya ha vivido esto, aunque fuera a la sombra de otro, y puede hacerlo.

Por Messina. Para dedicárselo. O para darle en las narices.

Por el batacazo contra el Maccabi el año pasado. Por las humillaciones del Barça. Porque siempre hay ocasión de revancha, y ahora nos toca a nosotros.

Por los que nunca creyeron en ellos. Por los que fueron a hacer daño con sus críticas. Por los que seguirían sin creer aunque ganaran todos los títulos sobre la faz de la Tierra.

Por los que sí creyeron. Por la gente que ha estado ahí estos 16 años, dejándose la garganta, el dinero y la paz de espíritu mientras el Madrid caía más bajo de lo que nunca debiera haber caído. Porque, ganemos o perdamos, (que ojalá ganemos) éste debe ser sólo el principio.

2 comentarios:

  1. Yo no veo el baloncesto. Pero todo lo que implique una victoria del Real Madrid, sabes que me toca mi no-corazón y lo apoyo sin reservas.

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  2. Debe ganar porque ya es hora. Yo soy del Barça, sobre todo para tocar las narices, pero lo cierto es que ya aburre que gane tanto...
    Muy buena entrada, un besazo ;)

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